Monory (París, 1972) es una monografía dedicada al pintor Jacques Monory, personaje central de la Figuración Narrativa.
El libro combina reproducciones de obra con textos críticos de Pierre Gaudibert y Alain Jouffroy, dos voces clave del pensamiento artístico francés de la época.
Más que documentar, propone una lectura: la pintura de Monory aparece como una narrativa visual atravesada por el cine, la violencia y la cultura de masas, donde el uso sistemático del azul genera una distancia fría, casi analítica. En ese sentido, el libro funciona como un manifiesto indirecto de la sensibilidad política y estética de fines de los 60.



